La grandeza del agua y la lucha contra la perdición
10/05/2015
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El Agua es uno de los signos de Allah en el universo, en ellase pueden meditar Sus milagros,Su potencia y lo que ha depositado en Su Creación. Es el primer elemento y la roca madre en la vida humana, animal y vegetal. Es el alimento de los seres vivos: cuando se pierde marchitan y mueren y la tierra se vuelve yerma e inmóvil. Actualmente, la humanidad ha malgastado altamente esta preciosa riqueza de tal modo que han aparecido dos problemas:
El primero: la contaminación producida por la civilización que va sitiando al ser humano. Tras haber destruido su entorno y su moral, ahora contamina su agua al echar los desechosindustriales, incluso los radiactivos. Otro problema es la falta o la escasez del agua, sobre todo después de que se hayan agotado muchas reservas, además del alto costo de la producción de agua dulce que ha alcanzado niveles asombrosos y se ha convertido en uno de los principales problemasmundiales e inclusive puede ser el eje de los conflictos de las futuras generaciones. Nosotros los musulmanes, estamos convencidos de que las maldiciones que nos afectan son el resultado de nuestros pecados. Dice Allah el Todopoderoso:“Eso es porque Allah no cambia el favor que ha concedido a una gente mientras ellos no cambien lo que hay en sí mismos.Y Allah es Quien oye y Quien sabe.” (Al-Anfaal: 53) y dice también: “Cualquier dolor que os aflija es a causa de lo que se buscaron vuestras manos, sin embargo Él pasa por alto muchas cosas.” (Ash-Shura: 30)
El pecados más prominente es el derroche dl agua que es la causa de toda sequía, esto se nota en el interiorde las casas y los patios, en las carreteras, a la hora de lavar los vehículos, de regar los jardines, el descuido de las tuberías domiciliarias y así sucesivamente.
El derroche por lo general es obra de personas que no temen a Allah ni respetan Sus bendiciones. El Todopoderoso dice: “pero no malgastes en derrochar. Verdaderamente los derrochadores son hermanos de los demonios y el Shaytán es ingrato con tu Señor.” (Al-Israa: 26-27). De hecho, por esta causa, el hombre se priva del amor divino: “y comed y bebed, pero no os excedáis. Es cierto que Él no ama a los que se exceden.” (Al-A’raaf: 31)
Las soluciones más destacadas son las siguientes:
Primero: abandonar los pecados ya que con la vuelta en arrepentimiento y el temor a Allah descienden las bendiciones y se abren los tesoros divinos, dice: “Si las gentes de las ciudades hubieran creído y se hubieran guardado, les habríamos abierto las bendiciones del cielo y de la tierra.” (Al-A’raaf: 96)
Segundo: pedir perdón a Allah induce Su misericordiae induce también el descenso de las lluvias. Dice el Todopoderoso: “Y les he dicho: Pedid perdón a vuestro Señor, Él es muy Perdonador. Enviará sobre vosotros el cielo con lluvias abundantes y os dará más riquezas e hijos, así como jardines y ríos.” (Nooh:10-12).
Tercero: dar las gracias por el agua como bendición preservándola y no derrocharla.
En el momento de la revelación del Corán al Profeta, paz sea con él, Medina no carecía de agua y tenía muchascosechas y jardines. Sin embargo, el Mensajero de Allah paz sea con él, se lavaba con un “saa” (unidad de medida) y hacía sus abluciones con “mudd” (otra pequeña unidad de medida).
Un beduino le preguntó al Mensajero de Allah, paz sea con él, cómo hacer sus abluciones. El Profeta se lo mostró lavando cada parte no más de tres veces, y luego dijo: “Así se hacen las abluciones, quien se excede abusaría.”

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