La sencillez en la retórica
10/05/2015
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Los mejores discursos pueden echarse a perder con un método inadecuadode la pronunciación. La súplica de Musa, la paz sea con él, cuando iba a encontrar a faraón fue la siguiente: “Dijo: Señor mío, abre mi pecho, haz fácil mi misión y desata el nudo de mi lengua para que puedan comprender lo que digo.” (Taa-Haa: 25-28).
El discurso -como la Jutba (el sermón del viernes) por ejemplo- requiere interacción del cuerpo y de la mente del disertador o predicador con lo que dice; tiene la necesidad de prestar atención a su cuerpo, su voz, sus ojos y los rasgos faciales de la cara. Debe dirigir todo su ser y su presencia al grupo de receptores y esto requiere tomar en cuenta algunas reglas y mucha práctica para hablar en público. Aquí van algunas consideraciones importantes:
Tal vez el disertador o predicador necesite destinar varias horas de búsqueda y preparación del marco general de un discurso (oJutba) de calidad modesta porque no puede dar con el paso más fácil que corresponde a entrenarse a pronunciar un discurso. Así, pronunciar un discurso se convertiría en un mero proceso de “actuación” o simplemente una “representación”. No cabe duda en que la Jutba, por ejemplo, debe ser natural y reflejar fielmente la personalidad del predicador. Hay que tomar en cuenta que hablar con un público tiene su propio estilo, sin olvidar que el objetivo de la comunicación es transmitir el máximo números de información de manera eficiente y eficaz en el menor tiempo posible.
Los movimientos del cuerpo, la audición y la comunicación visual del disertador o predicador:
1- Posición del cuerpo:
Los gestos: el hablante no debe sentirse plantado en un solo lugar y sus miembros no deben ser rígidos e inmóviles. Es útil entrenarse a pronunciar una Jutba delante de un espejo y tratar usar diferentes gestos para ver cómo se parece. No hay que planear utilizarlos en ciertos puntos precisos en el discurso. Porque de esta manera se convierten en acciones teatrales nada naturales. Lo importante esque los gestos no sean despreciables sino que hay que utilizarlos con éxito.
La postura: Hay que mostrarse confiado, especialmente durante los momentos importantes en los que se está en el minbar. Durante el discurso, los movimientos del cuerpo no deben ser contradictorios con las palabras utilizadas. Es preferible apoyarse firmemente en ambas piernas con la posibilidad de apoyarse en una sola, pero en este caso la persona tiende a veces a cambiar el apoyo de una pierna a otra e inclinarse hacia adelante y hacia atrás sin darse cuenta. El público, sin embargo, se da cuenta de ello, lo asimila y se centra en ello. Con que, estar de pie apoyándose en las dos piernas permite estar firme y menos susceptible de distraer al públicos con movimientos repulsivos.
Tampoco hay que tener los pies pegados al suelo, hay que moverse libremente siempre y cuando esto tenga un objetivo. Tampoco hay que ir y venir sin cesar gastando inútilmente la energía, hay que moverse sólo si hay una razón para ello: por ejemplo moverse para dirigirse a un tablero para escribir o para dirigirse a un grupo de personas que no pueden ver bien al disertador.
2- La comunicación visual:
Hay varios consejos sobre cómo mantener la buena comunicación visual con el público. Es importante repartir la mirada a todos los presentes y desplazarla de uno a otro. No se debe mirar por encima de las cabezas de los presentes ni mirar al vacío ni tampoco centrar la mirada en un solo punto o sólo en un determinado grupo.
Hay que relacionarse con la vista con el público entero y tratar de dirigir la palabra a cada uno, o por lo menos a toda una zona que reúna a varias personas, tal como el presentador en el televisor que parece dirigirse a todoel público.
A veces es útil mirar continuadamente a los oyentes partidarios o imparciales y evitar mirar a los opositores y obstinados.

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