La vida y la muerte desde la perspectiva islámica
10/04/2015
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Desde el principio de los tiempos, el hombre ha sido testigo del magnífico amanecer cada mañana desde el Este y del atardecer hacia el oeste todas las noches; vio a diferentes tipos de criaturas que nadan en las aguas, o caminan por la tierra, o vuelan en el cielo.
Durante muchos siglos, el hombrereflexionaba sobre el significado de su existencia en esta vida. El ser humano nace del vientre de su madre débil y frágil.Algunos crecen para llevar una vida sencilla trabajando las tierras de cultivo, y apenas se cosecha lo suficiente para alimentar a su familia; otros recogen tesoros de la tierra y se convierten en reyes.
A través de los siglos la humanidad conoció a diferentes tipos de hombres.Hay una clase de hombres que luchan por el bien y sacrifican su propia vida por el bien de los demás, mientras que otrosse convierten en tiranos, destruyendo y matando a su propia especie de seres humanos.
La humanidad ha sido testigo, también,de naciones que han vivido en paz y estabilidad, y otras afectadas por catástrofes, guerras, y masacres. Entonces, después de ver todo esto, el hombre hizo una pregunta: ¿por qué?
¿Por qué somos de tal manera? ¿Por qué empezamos nuestras vidas en este estado de fragilidad y debilidad después de salir del vientre de nuestras madres sin saber nada, y luego crecemos y llegamos a ser fuertes y valientes en la edad adulta, y volvemos de nuevo a serdébiles y frágiles en la vejez? Así regresamos a nuestro estado inicial.
¿Por qué comemos, bebemos, trabajamos y luchamos en una vida tan corta? ¿Por qué sufrimos, nos preocupamos y nos sentimos a veces solos y lloramos? ¿Cuál es el objetivo? ¿Cuál es el propósito? ¿Cuál es el significado de la vida? En esencia, La cuestión es: ¿Por qué estamos en esta vida?
El Islam demuestra que nuestra existencia en este mundo no es sin sentido o inútil, sino que hay un propósito y un significado; y, sin duda, debe haber un objetivo, porque la mente sana rechaza firmemente que nuestra presencia en este mundoseapor casualidad. Se puede llegar a comprender la meta de nuestra existencia si entendemos y aceptamos la existencia de una verdad fundamental en el principio, es decir, que hemos sido creados por una entidad más grande y poderosa que es el Creador o Alláh. Por una vez más, la mente sana se niega a aceptar que nos hemos encontrado en esta tierra por casualidad. Así, cuando se le preguntó al beduino una vez acerca de la evidencia de la existencia de Alláh?, dijo:“el estiércol indica la existencia de camellos, las pisadas en la arena del desierto indican la existencia de alguien que ha pasado, y del mismo modo el cielo, el gran sol, la luna y las magníficas montañas y ríos que vemos indican la existencia del Conocedor y Experto quien los ha creado”.Si buscara cualquiera persona de nosotros dentro de sí mismo y en lo más profundo de su corazón, encontraríala paz y la tranquilidad que están vinculadas por el conocimientode su Creador.
Cuando aceptamos esta verdad como requisito previo, el propósito de la vida se hace evidente. Así como un individuo agradece a una persona si se le prestó dinero en tiempos de penuria, de manera similar tiene la obligación de dar las gracias al Creador que le creó y que le dio muchas cosas mucho mejor, el aire que respira, la vista con la que ve la belleza del mundo que le rodea, el oído para escuchar la dulzura de la voz de su hijo cuando le llama con su nombre, la mente para comprender y entender y pensar… y muchas otras bendiciones. El hecho de dar las gracias y las alabanzas a Alláh constituye la base de la vida del musulmán.
Por lo tanto, el Islam muestra que el musulmán vive para adorar a Alláh, y esto es exactamente el objetivo y la finalidad de su vida,Alláh prometió a sus creyentes agradecidos gran recompensa en la vida y después de la muerte.
Por lo tanto, cada individuo se esfuerza para adorar a Alláh de la mejor manera posible, porque será recompensado, y la recompensa es entrar al paraíso donde la felicidad y la bienaventuranza eterna, donde no habrá miedo ni dolor, donde vivirá en paz y tranquilidad, y donde disfrutará de los jardines del paraíso, debajo de los cuales fluyen arroyos, frutos de ninguna comparación, y otros que no han visto los ojos y de lo que un hombre no puede imaginar.
La vida en la tierra es una prueba para determinar quién merece vivir en el paraíso; por lo tanto, esta vida es para recopilar las buenas obras, y la otra vida es una vida de recompensa abundante para los que reunieron las buenas obras y es una tortura eterna para los que recogieronpecados.
Sin embargo, la adoración de Alláh no significa vivir en soledad o solo en devoción, porque esto no es el significado correcto de la adoración.Se narró en el Sahihque un grupo de musulmanes en la época del Profeta, la paz y las bendiciones de Alláh sean con él, decidió ser tan obediente lo más posible; uno de ellos dijo:“Nunca me casaré con una mujer (con el fin de tener más tiempo para adorar a Alláh).”, otro dijo:“Nunca voy a dormir por la noche y en su lugar me quedaré de orar”y el tercero dijo:“Yo, ayunaré toda mi vida y nunca voy a comer durante los días”.
Cuando se le informó alProfeta, la paz y las bendiciones de Alláh sean con él, les prohibió al respecto, y dijo:
“¡Qué sucede con algunas personas que se dicen cualquiera cosa! Pero yo hago la oración, duermo, ayuno, desayuno, me caso con mujeres, y como carne, y quien deja de lado mi tradición, no es de los míos”.
Luego, les aclaróque el buen musulmán, el moderado es quien adora a Alláh y al mismo tiempo disfruta de los placeres y alegrías de la vida, como el matrimonio y los hijos, u otros placeres cotidianos simples, tales como dormir por la noche o comer durante el día.
El Islam alienta la construcción de relaciones sociales entre la gente a fin de que nadie se quede solo o aislado. Así, el Islam trata de encontrar una vida de igualdad entre todas las personas; cualquier musulmán durante la peregrinación anual en La Meca debevestirsede dos piezas de tela blanca, como expresión de una igualdad plena y completa entre todas las personas. Cuando todos los peregrinos llevan ropa blanca será difícil distinguir entre los ricos y los pobres.
Las relaciones familiares (en árabe “SelatRahem”) significan mantener buenas relaciones con los familiares y tratarlos bien. El Islam hace hincapié en la importancia de tener buenas relaciones con los familiares. Alláh dice en el Sagrado Corán:“Y los que hayan creído y hayan emigrado y luchado en el camino de Alláh, así como los que les hayan dado refugio y auxilio, éstos son los creyentes de verdad. Tendrán perdón y una generosa provisión. (74)Y los que creyeron después, emigraron y lucharon con vosotros, ésos son de los vuestros. Y los que tienen lazos de consanguinidad, tienen más derecho los unos con respecto a los otros en el libro de Alláh. Ciertamente Alláh es conocedor de cada cosa.” (Al-Anfal: 74-75). Y dice también:“ Adorad a Alláh sin asociar nada con El y haced el bien a vuestros padres, así como a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, a los vecinos próximos, a los vecinos distantes, al compañero, al viajero y a los esclavos que poseáis. Es cierto que Alláh no ama a los engreídos y jactanciosos.” (An-Nisa’:36).
Hay otros versículos en el Sagrado Corán que indican la importancia de las relaciones y vínculos familiares, Alláh dice: “Tu Señor ha ordenado que sólo Lo adoréis a Él y que hagáis el bien con los padres: Y si a alguno de ellos, o a los dos juntos, les llega la vejez junto a ti, no les digas “¡uf!” ni los rechaces, sino que háblales con buenas palabras. (23) Baja sobre ellos el ala de la humildad que viene de la misericordia y di: ¡Señor mío! Ten piedad de ellos, al igual que ellos me criaron cuando era pequeño.” (Al-Isra’: 23-24).
Las relaciones familiares pueden mantenerse a través de las visitas familiares, el hospedaje, preguntándoles acerca de sus asuntos, dándoles regalos y dinero si son pobres, participando en sus fiestas y alegrías, visitando a sus pacientes y muchas otras formas que fortalezcan las buenas relaciones entre los miembros de una misma familia.
La perspectiva islámica sobre la vida dicta que el musulmán debe mejorar su tratamiento con su padre, su madre, sus hermanos y hermanas, sus tíos y tías y otros de sus familiares.Esto es lo que distingue al Islam de otras religiones, debido a la gran importancia que atribuye al buen trato a los familiares y al mantenimiento de las buenas relaciones con ellos en la vida.
Además, el Islam es una religión que permite disfrutarse de los placeres y adornosde la vida, a diferencia de lo que algunos pueden pensar.Alláhdice en el Sagrado Corán:“¡Hijos de Adam! Poneos vuestros mejores y más puros vestidos en cada lugar de oración; y comed y bebed, pero no os excedáis. Es cierto que El no ama a los que se exceden (31) Di: ¿Quién prohíbe los adornos de Alláh, creados por El para Sus siervos, y las cosas buenas de la provisión? Di: Todo esto, el Día del Levantamiento, permanecerá en exclusiva a quienes en la vida del mundo hayan sido creyentes. Así es como dejamos claros los signos para los que saben.” (Al- A’raf: 31-32). También dice: “Busca en lo que Alláh te ha dado la morada de la Ultima Vida sin olvidar tu parte en ésta, y haz bien igual que Alláh lo hace contigo y no busques corromper la tierra; es cierto que Alláh no ama a los corruptores.”(Al-Qasas: 77).
Los versículos anteriores indican que el ser humano debe ser moderado al gastar, comer, beber y en todos los aspectos de su vida. Algunos piensan que el disfrute de los placeres y lujos de la vida se contradice con la verdadera adoración, pero esto no es cierto, el Islam no prohíbe la posesión de propiedades caras, coches y ropa de valor. Así que si una persona es rica, puede gastar ese dinero en la compra de cosas lujosas dentro de unos límites, y esos límites, se relacionan como hemos mencionado anteriormente, con evitar el despilfarro y pagarla“Zakat”(limosna) obligada.
El Islam no prohíbe viajar por el mundo y visitar lugares diferentes, ya que eso no le preocupa a una persona de las cosas más importantes en la vida. Esencialmente,el musulmán lleva una vida totalmente normal, sin ningún tipo de restricciones.
Del mismo modo, la vida del musulmán debería ser organizada, ordenada y estructurada. Los musulmanes rezan las cinco oraciones diarias, y como se mencionó anteriormente, el Islam no es una religión que obliga el aislamiento y la reclusión en la adoración. Cada oración dura de 10 a 20 minutos solamente; además cuando el musulmán lleva las cinco oraciones en la mezquita, se comunica con sus hermanos musulmanes, compañeros y amigos, y así los lazos de amistad y cercanía siempre se mantienen fuertes entre los miembros de la sociedad.
En consecuencia, uno de los factores resultantes de las cinco oraciones diarias es la regularidad de la vida cotidiana del musulmán a un ritmo determinado vinculado a la práctica de las cinco oraciones diarias a tiempo.
Por lo tanto, el Islam – en términos de adoración – establece un equilibrio entre la escasez y la falta de adoración que conducen a la incertidumbre en la vida, y el culto excesivo y riguroso, que conlleva a sentirse escrúpulos acerca de su Creador y su razón de ser en la vida.
La perspectiva islámica de la vida incluye también la sensación de satisfacción y confianza en la vida; eso se debe a que el individuo musulmán reconoce que esta vida es sólo unos pocos años de duración. Tal vez algunos vivirán a sesenta o setenta años, otros pueden alcanzar hasta ochenta o noventa años, y posiblemente más; y otros ni siquiera pueden llegar a veinte años o menos. Pero, la creencia de que hay una mayor existencia en el más allá, donde no habrá muerte, alienta a los musulmanes y constituye el objetivo deseado en su vida. De hecho, el que cree que no habrá vida después de la muerte y que no existe el Más allá, vive en la miseria sin ningún placer en esta vida, porque cada mañana cuando despierta sabe que ha dado un paso más hacia su muerte, así que no importa cuánto dinerotiene, y finalmente, se da cuenta de que no será capaz de llevarlo a la tumba.
Esa era la creencia de los faraones de Egipto, que vivieron hace siglos, y que creían que su riqueza iría con ellos a la tumba. Por lo tanto, fueron enterrados con su oro y tesoros, sólo para que fuera saqueado y robado por los ladrones de tumbas más tarde; lo que muestra claramente que el dinero y los tesoros no les beneficiará después de la muerte.Sin lugar a dudas, los placeres y las alegrías de este mundo son transitorios y fugaces, y por ello, el musulmán no debe ser muy apegado a estos placeres efímeros.
La mente sana no puede aceptar que no va a pasar nada después de ser enterrados y que simplemente, estaríamos en la tumba hasta que nuestros huesos se convirtieran en polvo. Si esto fuera cierto, ¿cuándo se castigarán los tiranos porlas injusticias y la opresión perpetradas a los débiles?; y del mismo modo, ¿cuándo los obedientesjustos serán recompensados? Seguramente debe haber una morada donde la justicia se pone en marcha, por lo que los opresores reciben el castigo que merecen y los justos las bendiciones y recompensas prometidas.
Por supuesto, si esto no fuera el caso, el hombre que vivió una vida de justicia y temor a Alláhy ayudó a los demás con todas las formas de la caridad y sacrificio, no se distingue nada de un asesino o criminal; ambos se descomponen y permanece en su tumba hasta el infinito, pero esto es algo que la mente sana no puede aceptar.
Por eso, la perspectiva islámica sobre el proceso de la vida después de la muerte dicta la creencia en un día de recompensa para todos, cuando toda la humanidad será juzgada ante su Señor. La creencia en ese día es algo indispensable para llevar una vida de serenidad y confianza, derivada de la certeza de que hay otra vida después de la muerte, y que todos los seres humanos serán resucitadosde sus tumbas, y que el bien prevalecerá sobre el mal en ese día.
Por lo tanto, el Islam hace hincapié en que la muerte no es el final del camino, sino el comienzo de una nueva parte del viaje, o la primera página de un nuevo capítulo.La muerte abre la puerta a una vida completamente nueva, una vida infinita, ya sea eternamente en el Paraíso o en el Infierno.
Esta esperanza o fe es la que impulsa a la persona a tener esperanza y optimismo de la vida que llevamos en este mundo. En cuanto a la persona que no cree en el Último Día, lleva una vida sin rumbo ni esperanza, ni aspiración o expectativas, excepto que va a ser enterrado y sepultado y ya está.
La vida que llevamos es, por lo tanto, una vida temporera, una vida que es, esencialmente, considerada como un paso hacia la vida eterna. Por lo tanto,podemos considerar que el majestuoso amanecer de cada mañana y el atardeceres un signo de Alláh elCreador, único Señor Verdaderopara reflexionar sobre la otra vida en el más allá. Las cadenas montañosas y valles extensos y ríos son sin duda una señal de la grandeza del único Creador.Todas las criaturas que habitan en el mar, grandes y pequeñas, de las ballenas a los pequeños peces, todos los animales, gigantes y minúsculos, que viven sobre la tierra, del elefante a la pequeña hormiga, y todoslos pájaroscon sus dos alas que se deslizanelegantemente por el cielo… todas estas criaturas de existencia tan precisa, indican la existencia de el Señor Creador. Todas estas criaturas han sido creadas por Alláh para servir la continuación y el desarrollo del ser humano, ya que forman un sistema integrado y equilibrado que proporciona al hombre todas las exigencias necesarias de la vida.
Como los efectos de los pasos en las arenas del desierto no se pueden producir por sí mismos, del mismo modo no puede haber un universo tan milagroso y sorprendente por su propia voluntad, sin la presencia del Creador Omnipotente “Jabbar” que creó este universo con tanta belleza y precisión.
Seguramente Alláh decidirá entre su creación en aquel gran Día del Juicio después de la muerte. Ese día cada individuo alcanzará su debido derecho,el campesino que vivió una vidasimple y pobre, el rey que vivió una vida de lujo, el tirano que oprimió a la gente o el generoso que se sacrificó por los demás.
Por lo tanto, cada individuo razonable encuentra en sí mismo un propósito, encuentra tranquilidad en lavida, entiende lo que ve a su alrededor, comprende que todo este universo es una creación de Alláh Todopoderoso para nosotros, y que el propósito de nuestra existencia en esta vida es agradecer a Alláh y adorarlo únicamente.
Por último, cada individuo gustará la muerteyla pregunta siguesiendo: ¿en qué estado se morirá? ¿En el estado de una vida desordenada, caótica, sin rumbo, por lo que el individuo continúa caminandoen un túnel largo y oscuro, sin un rayo de luz, o en el estado de una vida islámica llena de objetivos y metas, por lo que el individuo camina por un sendero claro forrado de árboles bajo el cielo claro, y en dirección a una aspiración definida?

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