La fe es la mayor bendición para el hombre
08/07/2016
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El imán y predicador de la Gran Mezquita, el Sheikh Dr. Faisal bin Jamil Al-Ghazawi confirma que la fe es la bendición más grande que Allah ha dado a sus siervos. Ninguna otra bendición le iguala y es gracias a ella que se obtiene la felicidad en este mundo y en el más allá. Cita las palabras del Todopoderoso: “es Allah Quien os ha favorecido a vosotros al haberos guiado a la creencia, si sois sinceros.” (Al-Hujuraat: 17).
Al-Ghazawi dice: «La fe es la bendición más grande en la vida que Allah da a su sirvo además de la subsistencia, la salud, la vida y la propiedad. Es la bendición que hace que la existencia humana sea una realidad independiente y un efecto positivo; Allah dice acerca de esto:” ¿Acaso quien estaba muerto y lo devolvimos a la vida dándole una luz con la que camina entre la gente, es como quien está en oscuridad y sin salida? Así es como hacemos que a los incrédulos les parezca hermoso lo que hacen.” (Al-Anam: 122). ¿Cómo un extraviado puede ser igual a otro quien Allah ha devuelto la vida por la fe y ayudado a seguir el camino de Sus mensajeros? Quien pierde la fe y no conoce a su Dios quien lo creó ni su Mensajero que le ha sido enviado es totalmente extraviado. Ibn Taymiyya dijo: «Ignorar a Allah es un veneno mortal.»
Al-Ghazawi hace hincapié en que sólo aquellos que conocen la fe pueden conocer su verdadero valor y sus efectos beneficiosos sobre la vida de las personas. Por lo que el hombre con fe se esfuerza por hacer lo adecuado y adelanta a los demás en hacer las buenas obras. El Profeta, paz sea con él, dijo: «Ninguno de vosotros creerá hasta que quiera para su hermano lo que desea para sí mismo» y otra vez: «Juro por Aquel que tiene mi destino entre las manos que ningún siervo creerá hasta que quiera para su hermano lo que desea para sí mismo.»
Al-Ghazawi subraya que la fe es una realidad que transforma a los hombres en personas fructíferas y productivas. Para esto, el creyente está dispuesto a recoger el más gran número de las buenas acciones en su vida y estar más cerca del Señor. Tiene la sensación de estar en una carrera contra el reloj que termina con la muerte y el temor de perder el tiempo sin haber sacado provecho de su vida.
El mejor ejemplo es el del Profeta Muhammad, paz sea con él, que conocía mejor a Allah, Lo temía y estaba en contacto constante con él. Enseñó a la gente cómo hacer el bien, los guiaba en el camino correcto y les prohibía hacer el mal y el vicio. Los que le acompañaron recibieron sus virtudes y se regocijaron de su compañía. Así debe ser el verdadero creyente.
«Nuestro profeta Muhammad, la paz sea con él, no ahorraba sus esfuerzos para hacer el bien y ser útil a la gente. Enseñó, dio consejos, reprochó, exhortó a hacer el bien, advirtió contra el mal, ayudó a los necesitados, guió, bromeó, visitó, dio la justicia… Era bueno con todo el mundo, les quería el bien y les prestaba todos los servicios hasta el punto de que ello tuvo un gran impacto en su salud, porque al final de su vida, tuvo que hacer sus oraciones sentado.
El imán y predicador de la mezquita señaló que la fe tenía efectos brillantes y resultados benignos que reflejaban las percepciones de los individuos y su comportamiento en la vida. Así que es bueno renovar su fe, porque eso es lo que el profeta recomienda: «La fe crece en vosotros tal como crece una tela, por lo que pedid a Allah que renueve la fe en vuestros corazones.» Narrado por Attabarani.

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