Cuestionar y su valor cognitivo
04/04/2016
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El Corán ha abordado la interpelación en varios lugares y temas que se centran en la importancia de su metodología. Primero y ante todo debemos cuestionar la «cuestión» en sí misma. Con ello se reconoce su valor cognitivo y científico y su papel en la transmisión de los mensajes de Allah para todas las criaturas, hasta tal punto que la interpelación se ha convertido en un enfoque claro en el Corán. Tal vez lo que distingue el tema de la interpelación en el Corán y la Sunnah, es el hecho de que se basa en su propia jurisprudencia que podría denominarse la «Ciencia de la interpelación en el Corán y la Sunna» y considerarlo como una de las ciencias de estas dos fuentes del Islam no citadas por los libros. De hecho, es una ciencia completa compuesta de razones, métodos, temas y objetivos y tiene un valor cognitivo y científico que debería aclararse y desarrollarse entre los métodos cognitivos.
En la Revelación infalible (Corán y la Sunna), el cuestionamiento es de gran importancia, está probada en el hecho de que el Corán y la Sunna requieren reflexionar y abordar los problemas subyacentes. La Revelación aprobó el estatuto del cuestionamiento desde el punto cognitivo y le dio un enfoque especial; de hecho, se repite y se diversifica sin importar quién lo plantea (un profeta, un creyente, un politeísta o un infiel) mientras el problema consiste en el conocimiento que incluye el bien, la dignidad de las personas, la de los musulmanes y de los creyentes. El objetivo del cuestionamiento es probar la verdad y el conocimiento útil para las personas, ya sea a través de la respuesta directa, por la interpretación de un fenómeno cósmico o demostrando los beneficios de la presencia del mismo en la naturaleza.
Algunos estudios indican que las preguntas deben repetirse durante el discurso. Cuando un predicador explica un concepto, es preferible que plantee cuestiones que podrían conectar al oyente con este mismo concepto. Por otra parte, el Profeta, paz sea con él, utilizaba sucesivas preguntas para aclarar el concepto que quería explicar a las personas que le escuchaban. El mejor ejemplo es su sermón en el Día del Sacrificio, cuando dijo: «Oh gente ¿qué día estamos? Ellos dijeron: «Un día sagrado.» Él preguntó: «¿En qué ciudad estamos? Ellos dijeron: «En una ciudad sagrada.» Él preguntó: «¿En qué mes estamos?». Ellos dijeron: «Un mes sagrado.» Dijo: «Vuestra sangre, vuestra propiedad, vuestra honor os están prohibidos como este día sagrado, vuestra ciudad sagrada, y vuestro mes sagrado.» Lo repitió más de una vez y luego levantó la vista y dijo dos veces: «Oh Allah, ¿transmití?» Ibn Abbas explica esto diciendo que se trata de un mandato para la nación: «Los presentes deben transmitir a los no presentes. No os convirtáis en infieles después de mí, porque de lo contrario os mataríais.»
Las áreas de estilos de preguntas y respuestas:
Asegurarse de que los oyentes se liberen de las sospechas y las fantasías en cuanto a la comprensión de los fenómenos y la naturaleza de las cosas e incluso al resultado de las cosas. Así se desprende de los cuestionamientos de los Compañeros del Mensajero de Allah, paz sea con él, sobre la Hora, sus signos, las clases de personas ese día, la sedición, el tiempo y otras cosas relacionadas con la religión y todo lo que no podían comprender, como viene en el hadiz del ‘Arowaibidah’ y el de la ‘debilidad’. El Profeta, paz sea con él, utilizaba a menudo este método con sus Compañeros; empezaba haciéndoles preguntas con el fin de liberar sus talentos. Esto se repite en varios hadices.
Librar a los oyentes de las leyendas y mitos que se apoderaban de sus mentes y les impedían distinguir entre lo posible y lo que no lo es. Esto se ve claramente en el Corán, donde hay más de sesenta versículos en forma de preguntas. Es el caso por ejemplo de los mensajeros que pedían a sus pueblos el grado de credibilidad de los ídolos que adoraban y que creían en las fábulas y leyendas, como el caso de la historia de Ibrahim, paz sea con él, quien le pidió a su gente: “¿Acaso os escuchan cuando los invocáis? ¿U os benefician u os perjudican? Dijeron: Sin embargo encontramos a nuestros padres que así hacían.” (Ash-Shu’araa: 72-73-74)
Romper el muro de la impotencia y la frustración a los que está sometida la nación durante siglos sin atreverse a hacer preguntas acerca de las causas de su descenso de la posición del liderazgo a los rangos inferiores. La persona que se interroga es como el que tirar una piedra en un lago estancado, y luego una sucesión de círculos se constituyen sobre la superficie del agua, lo que permite amplificar y profundizar los conceptos. Esto permite una primacía intelectual y un progreso cognitivo que componen las dos alas del progreso y el desarrollo.
Demostrar la capacidad absoluta de Allah, en este caso el cuestionamiento se considera un enfoque racional que lo puede probar. Allah dice: «Si les preguntas quién creó los cielos y la tierra, te dirán: Allah. Di: Las alabanzas a Allah. Sin embargo la mayoría de ellos no saben. «(Luqman: 25); «Y si les preguntas: ¿Quién creó los cielos y la tierra? Dirán: Allah. Di: Decidme qué os parece: Si Allah quiere que sufra yo algún daño, ¿acaso aquéllos que invocáis fuera de Allah podrían evitar Su daño?¿O si quiere que reciba alguna misericordia? ¿Podrían ellos impedir Su misericordia? Di: Allah me basta, en Él se abandonan los que confían.» (Az-Zummar: 38); «Y si les preguntas quién creó los cielos y la tierra te dirán que los creó el Poderoso, el Conocedor.» (Az-Zukhruf: 9); «Y si les preguntas quién los ha creado, te dirán: Allah. ¿Cómo entonces se desvían?» (Az-Zukhruf: 87); «Y si les preguntas quién creó los cielos y la tierra y subordinó al sol y a la luna, sin duda que dirán: Allah. ¿Cómo entonces inventan?» (Al-Ankaboot: 61), y también: «Y si les preguntas quién hace que caiga agua del cielo con la que da vida a la tierra después de haber estado muerta, dirán sin duda: Allah. Di: Las alabanzas pertenecen a Allah, pero la mayor parte de los hombres no entienden.» (Al-Ankaboot: 63)
Estos versículos enseñan al Profeta, paz sea con él, cuestionar a su gente quién creó los cielos y la tierra. A la par, hay una invitación a reflexionar sobre la grandeza de la creación de los cielos y la tierra, porque preguntarse acerca de una gran cosa revela las reglas de su creación y reconoce la capacidad del Creador Todopoderoso.

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